• Escuela Infantil Grimm

CALENDARIO ESCOLAR DEL PRIMER TRIMESTRE DEL CURSO ESCOLAR 2014/15

CALENDARIO ESCOLAR

Lunes 8 de septiembre: Comienzo del curso escolar.

Viernes 3 octubre: Fiesta de Micael (solo niños).

Viernes 31 de octubre: no lectivo.

Viernes 7 de noviembre a las 18 h.: Fiesta del Farol (padres y niños del grupo de Pilar).

Lunes 1 de diciembre: Fiesta de Adviento (solo niños).

Lunes 8 de diciembre: no lectivo.

Viernes 19 a las 18 h.: Fiesta de Navidad (padres y niños). Este día no hay colegio por la mañana para los niños del grupo de Pilar.

VACACIONES DE NAVIDAD

Del 20 de diciembre al 7 de enero, ambos inclusive.

Miércoles 8 de enero comienzan las clases.

REUNIÓN PEDAGÓGICA

Viernes 24 de octubre a las 17.30 horas.

MERCADILLO

13 de diciembre, sábado.

 

ACTIVIDADES CON PADRES:

  • Preparación de las fiestas:

Los padres que quieran participar en la preparación de las fiestas para los niños pueden dirigirse a Pilar.

  • Viernes 28 de noviembre:

Elaboración de coronas de Adviento. A las 17.30 horas. (El material lo proporciona el colegio).

  • Desde el día 1 de diciembre hasta las vacaciones cantaremos a primera hora villancicos, padres, niños y maestros en el aula de Pilar

 

TALLERES:

♦ De muñecos

Horario: de 17 a 19 horas.

Días: martes del mes de septiembre y octubre (23, 30 de septiembre y 7, 14, 21, 28 de octubre).

♦ Taller de Adviento (Elaboración de calendarios, misterios o estrellas).

Horario: de 17 a 19 horas.

Días: martes del mes de noviembre (4, 11, 18 y 25 de noviembre).

Precio: 25 €. Los padres se llevarán lo que hayan hecho cada uno y los materiales los pone la escuela.

Para hacer los cursos, tenéis que apuntaros en el tablón de la entradita de arriba.

 

 

EL CULTIVO DEL RITMO

Fragmento del capítulo sobre los ritmos del libro

“Pediatría para la familia”,

De Wolfgang Göbel y Micaela Glöcker.

¿Por qué en la más temprana infancia es tan importante el cultivo de los ritmos?

Por un lado, porque todos los procesos orgánicos están vinculados a determinados ritmos vitales y estructuras temporales; y, por otro, porque la ordenación funcional rítmica del bebé todavía no está bien desarrollada y necesita recibir su impronta y estímulo.

A ello hay que añadir que el ser humano puede extraer de su conexión natural su actividad intelectiva autónoma y desestimar los ritmos vivos. Por ello puede entrar en múltiples estados de enfermedad e impotencia cuando, tras años o decenios de infracción de la ordenación rítmica de las funciones, ha sobrepasado la frontera de elasticidad y el sistema se desmorona. En cambio, el cultivo consciente de los ritmos más importantes puede preparar y edificar la capacidad de carga del organismo para las exigencias de la vida.

¿Qué tiene de especial la estructura rítmica del tiempo?

El ritmo repite procesos semejantes en condiciones comparablemente parecidas. El arquetipo del ritmo es la respiración. Ninguna inhalación o exhalación son iguales en relación a profundidad y duración si se las mide con exactitud. Y sin embargo cada una de ellas es arrecifa a  la anterior.

Cada ritmo equilibra las polaridades. Dondequiera que en la naturaleza colisionan dos antagonismos, los ritmos pueden intervenir regulándolos. Así por ejemplo, cuando en el cielo una zona de altas presiones roza otra de bajas presiones se ven una serie de pequeñas nubes como si fueran borreguillos que parecen distribuirse rítmicamente en la playa, donde el agua movediza colisiona con la tierra firme.

De modo parecido, en el proceso respiratorio antes mencionado las polaridades de reposo y movimiento se equilibran rítmicamente.

 

-         Los ritmos son el fundamento de todo proceso de adaptación. El hecho de que cada repetición rítmica no sea nunca exacta a la primera, sino que manifieste un delicado juego para llegar a una medida regular, los procesos rítmicos tienen la propiedad de adaptarse elásticamente, mientras que un compás rígido carecería de flexibilidad, de capacidad de compensar algo, de integrarlo.

-         El ritmo sustituye a la fuerza. Todo lo que sucede de una manera regular, requiere una aplicación de fuerza mucho más reducida que si sucediera como una acción única fuera del periodo habitual o de las circunstancias.

-         Las actividades realizadas de manera regular y rítmica llevan a la construcción de hábitos. Pero las costumbres son el armazón fundamental de toda formación de la personalidad y del carácter. Quien se ha acostumbrado a procurar que los momentos de comer y de dormir sean regulares, a distribuir el día de manera significativa, de manera que el trabajo y el descanso, tensión y distensión se relacionen mutuamente de un modo conveniente, se mantiene seguro y productivo en las tribulaciones de la vida cotidiana. Mientras dependamos de las condiciones exteriores o de nuestras inclinaciones del momento sin tener una propia medida del tiempo, caemos fácilmente en el peligro de sobrevalorarnos frente a los retos y acabar agotándonos. Faltan la necesaria elasticidad para la adaptación, la necesaria fuerza para resistir y el sentido para pautas sanas de vida.

-         Cada repetición llevada a cabo conscientemente fortalece la voluntad y con ello la disponibilidad para producir.

-          Los ritmos son aquello que permite a la naturaleza y al ser humano situarse en la alternativa de las estaciones, en la secuencia del día y la noche, en los múltiples recorridos por los que se mueven los planetas en nuestro sistema solar vuelven a encontrarse en los procesos de vida de la planta, el animal y el hombre, mostrando el origen común y el nexo vital de la creación que conocemos.

 

 

Estaba echado yo en la tierra, enfrente

del infinito campo de Castilla,

que el otoño envolvía en la amarilla

dulzura de su claro azul poniente.

Lento el arado, paralelamente

abría el haza oscura, y la sencilla

mano abierta dejaba la semilla

en su entraña partida honradamente.

Pensé arrancarme el corazón, y echarlo,

pleno de su sentir alto y profundo,

el ancho surco del terruño tierno,

a ver si con partirlo y con sembrarlo,

la primavera le mostraba al mundo

el árbol puro del amor eterno.

                                          J. R. Jiménez